Resulta extraño subir contigo a un ascensor y no poder besarte. Resulta extraño cerrar la puerta de tu casa desde adentro y no abrazarte. Resulta insoportablemente extraño dormir en tu cama y olerte y abrazarte como si fuera la última vez. Resulta odiosamente extraño no escuchar tu voz cada día, no tocar tu pelo cada noche, no sentir tu carne entre mis piernas. Resulta tristemente extraño saber el daño que me has hecho y, aún así, sentir que te quiero tanto como siempre y que te echo de menos como nunca. Resulta desesperadamente extraño levantarse un día pensando que te he olvidado y volver a la cama la misma noche sabiendo que nunca te podré olvidar.
Sé que un día leeré esto y me reiré, como me he reído otras veces, pero ahora mismo solamente quiero que me eches de menos, que me eches de menos y me lo hagas saber.
domingo, 19 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario