viernes, 29 de mayo de 2009

OTRO PRIMER BESO

Es cierto que algunos primeros besos han sido más especiales que otros. Mi primer primer beso fué buscado, después de dar 2 besos nada inocentes en sus mejillas. Fué el resultado de una mezcla de olor a buena colonia, sudor limpio del calor del verano y el fresco de la noche a las 3 de la mañana en plena ciudad.

Después hubieron varios primeros besos que pasaron desapercibidos (aunque los recuerde): uno después justo de practicar sexo, otro entre las cortinas de un hostal... Incluso los dos primeros besos de las dos relaciones que considero más importantes en mi vida pasaron sin pena ni gloria por mis labios.

En cambio hubo un primer beso que siempre recordaré con cariño. Éste apareció enmedio de un espacio demasiado romántico, demasiado 'de mentira': en las rocas que se mojan con el agua del mar de un pequeño pueblo de la costa del Mediterraneo, en una noche de verano con brisa, con una luna llena enorme que se reflejaba sobre el agua. Yo busqué ese beso, de hecho lo encontré apuntando con una pistola a bocajarro. Nunca podré olvidar la sensación de aquel instate, donde se juntaban nuestras bocas carnosas mientras el viento soplaba detrás de las orejas.

Pues bien, hoy, viendo una película, me he dado cuenta de lo emocionantes que son esos momentos y de lo que me apetece volver a vivir algo así.